Aquella noche sonaron unos cuantos nombres, Clooney, Pitt, Oldman (por su brillante interpretación en el remake de la miniserie de los 60 Tinker, Taylor, Soldier, Spy). Pero finalmente la estatuilla de oro fue para unos de los más aclamados de este comienzo de año, sobretodo tras los globos de Oro, Jean Dujardin.
El comediante francés ya era bastante conocido por su palabrería ceñida y su ingenio tópico en su país.
Pero la obra por la que le ha sido concedido el premio ha sido finalmente lo que ha catapultado su carrera.
Si el año pasado todos los grandes directores se rifaban a Colin Firth, tras su estelar actuación en El discurso del Rey, este año, no está pasando nada más lejos con Dujardin tras su interpretación en The Artist. Y vaya si es así que The Artist, se ha llevado los cinco galardones dorados, esto es, los premios más importantes dentro de la ceremonia de los Oscars. Siendo vencedores natos de esta batalla con los siguientes premios, Mejor Película, Mejor Actor, Mejor Director, Mejor Vestuario y Mejor Banda Sonora. Cinco premios que concuerdan perfectamente con lo que ha supuesto la realización de una película de estas características,muda y en blanco y negro, en los tiempos que corren.
Personalmente, me alegro por Dujardin, y que no un Clooney poco confiado en "la interpretación de su carrera" o un Brad Pitt sacando a pasear un patriotismo "basebalero", le hayan robado ese minuto de gloria.
Aunque seguiré pensando que Ryan Gosling en esa magistral interpretación de Drive (no fue ni nominado), era el claro ganador de este año, con permiso de Jean.


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